4 de septiembre de 2009

.:: Happy Memories ::.

Cuando tenía 5 años, fui con mi madre primeriza y nerviosa a la escuela primaria. Graciosamente las lágrimas no venían de mi. Yo feliz de conocer niños y un colegio nuevo. Recuerdo estar en la oficina de la directora, ella dándome la bienvenida y yo distraidísima con el olor de aquel lugar nuevo.

¿De donde vendrá? Cajones,…lápices,…no creo que sea su perfume. Era una mezcla entre olor a mayólica Sanicerámica recién puesta y papel gastado. Una sensación a limpieza y sabiduría, con un poco de risas y nostalgia. Parecía que ese lugar, no solo su oficina, tenían memoria…como si las paredes guardaran el olor de las generaciones pasadas, memorias alegres. Me encanto.

Pasaron los años, el olor lo olvide quizá por la costumbre quizá porque pase a formar parte de esa memoria. Par de años pasaron, cambie de colegio. Al cruzar la puerta ¡Wao¡, el mismo olor. Mi estómago se encogió y sentí una presión en el pecho, los recuerdos de los años de niñez que no se repetirán: regresaron. Ese olor a papel gastado, olor a colegio nuevo, a directora.

Hoy, no he regresado a ese lugar, tengo miedo. De arrepentirme del camino que he seguido como todos tenemos que hacer, y querer regresar a ese tiempo, soñar con algo imposible. Aun sin ir, todavía recuerdo el olor, lo siento y regreso al primer día.

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