4 de septiembre de 2009

Latente en mí

Lo peor que me ha pasado has sido tú, de eso no me cabe ninguna duda. No hay palabras suficientes para explicar lo que pieso de ti. Decier que te odio es poco, que te desprecio, es insuficiente. Y no sólo es una opresión visceral o un pensamiento recurrente en mi cabeza, es vivir cada día acompañada por los remordimientos de haber estado con alguien como tú.

Detesto cada segundo que estuve a tu lado, pero no puedo olvidar lo que pasó. Las mismas escenas se repiten en mi mente una y otra vez, pero arrepentirme no basta, debo aceptar las consecuencias de mis actos, pero al menos el odiarte y el pensar que tú serás juzgado y yo no hacen que pueda mantenerme serena.


Debí haberlo esperado de ti, pero en mi estupidez, pensé que podría cambiarte. Ahora sé que hay cosas que no cambia, Tu cobardía lo demuestra. Siempre fuiste débil y yo no pude verlo cuando debía.

Pero lo que más odio de todo esto es saber que nunca podré desprenderme de ti, pues creces conmigo día a día. Nunca deseeé algo tanto y a la vez lo odié tanto. Sin embargo, yo no huiré, pues no soy como tú. Saber eso es lo único que me mantiene de pie y viva.


[Susan Inga]

No hay comentarios:

Publicar un comentario